Tricotando


El otro día estuve viendo un nuevo programa de televisión en CUATRO que se llama LA INCUBADORA. Es un reality show para emprendedores, producido por Risto Mejide y presentado por Raquel Sánchez Silva. El programa me gustó, es amable y busca ayudar a esos valientes que se tiran a la piscina, a veces sin salvavidas, a emprender y lo podéis ver aquí.

En esta edición se trataba de una empresa que vendía kits para hacer punto. La empresa se llama WE ARE KNITTERS y la idea les surgió en un viaje a Nueva York donde descubrieron que era la última moda entre la gente joven.

A mí me hizo gracia y me trajo a la memoria a mi abuela, mi madre y mis hermanas mayores haciendo punto. Yo tenía 7 u 8 años y quería aprender a tejer. Lo de hacer un jersey se me hacía un mundo por lo que siempre tejía bufandas, de colores chillones que pocas veces combinaban y con el objetivo de regalársela a mi padre. Seguro que mi padre rezaba todas las noches para que no acabara de tejerla nunca, porque ponérsela hubiera supuesto un bochorno difícil de superar (con lo tímido y serio que era mi padre). Por suerte para él, nunca llegué a terminar ninguna porque no es algo que me cogiera realmente afición.

También recordé cuando, ya de mayorcita, me dio por hacer punto de cruz. Muchas de mis amigas hacían punto de cruz y petit point y me aconsejaban que me iniciara porque era muy relajante. Hice punto de cruz con actividad febril hasta que de un día para otro se me pasó y, a pesar de que lo volví a intentar, no le cogí suficientes ganas. Tengo abandonado un bonito cuadro de faros que, de vez en cuando, en las noches de tormenta, se me aparece su fantasma :-P.

Pero sobre todo recordé la tortura que supuso para mí la “pretecnología” en el colegio. Desde pequeña quedó claro que la costura no era lo mío, era incapaz de pasar del suficiente en esta asignatura, la tenía totalmente atravesada y cada día que pasaba se me hacía más bola. Todas mis compañeras iban, por el contrario, sobradas. Hasta que descubrí el truco: a casi todas les hacían los trabajos sus madres. Nunca estaré lo suficientemente agradecida a mi querida amiga Gabriela y a su tía que me terminaron el tapete de ganchillo (no podía ser más casposo y feo) con el que conseguí el aprobado :-D.

Ya veis que no soy ni aficionada a, ni mañosa con las labores, pero me hace gracia como ha surgido esta afición al calor de la vuelta a lo vintage, de querer recuperar las tradiciones y el DIY (do it yourself) que está tan de moda en estos tiempos. Y hasta las fashionistas como Sara Carbonero lo practican.

Tanto si lo practicáis de toda la vida como si os apetece iniciaros en esta actividad, aquí os dejo algunas direcciones interesantes, aparte de la anteriormente mencionada, en las que encontraréis, no sólo lanas y agujas, sino también patrones, vídeos y tutoriales que os ayudarán a empezar este hobby o a mejorar vuestra técnica:

MUCHO MÁS QUE LANAS: esta web no tiene una apariencia muy “pro” pero presumen de tener las lanas DROP (noruegas) y MALABRIGO (uruguayas). Drops, además publican un montón de patrones que puedes ver en GARN STUDIO.

IFIL: Al igual que WE ARE KNITTERS, te venden kits completos (lana, agujas, patrón, instrucciones) y además puedes encontrar las revistas de patrones KATIA.

LA BOUTIQUE DE LAS LANAS: Al igual que la anterior, puedes encontrar revistas variadas de patrones y además venden para hacer otros tipos de labores: ganchillo, punto de cruz, bolillos, etc, aunque la página web no es muy friendly.

DEVANALANA: Por último, este sitio también ofrece una gran variedad de lanas e hilaturas clasificadas por composición, color, marca o grosor, además de accesorios, patrones y tutoriales para hacer todo tipo de labores.

¿Os animáis?

Anuncios

3 pensamientos en “Tricotando

  1. Natalia, me encanta tu blog. Lo leo con verdadero interés y los guardo todos. Se te ha olvidado mencionar los maravillos cuadros a punto de cruz que ha hecho tu madre…sobre todo el panorámico de Larache, que me llevó años porque lo diseñé yo misma. Un abrazo.

  2. Entre tus hermanas no estaba yo, seguro 🙂 Qué sufrimiento y la manía de Mary de que hiciésemos mantelitos bordados. Me pasa como a ti: que siempre se me dio horriblemente mal la costura y similares…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s